Lo que no siempre se ve

Hay días en los que por fuera todo parece en calma.
Azul. Suave. Ordenado. Como si nada se moviera demasiado.
Pero por dentro… la historia es otra.
Esta funda nació desde ahí.
Desde ese contraste silencioso entre lo que mostramos y lo que late.
Exterior en algodón, sereno, casi como una pausa.
Interior en popelín, con pequeñas flores que parecen discretas… pero que guardan una energía que no siempre se deja ver a simple vista.
Porque hay detalles que pasan inadvertidos. Y sin embargo, si los quitas… todo cambia.
Mientras la cosía pensaba en eso.
En lo que sostenemos sin decir. En lo que se queda dentro esperando su momento. En esos pequeños "volcanes" que no siempre explotan… pero transforman.
Se puede llevar colgada, ligera, práctica.
Como quien sigue caminando mientras por dentro algo se reorganiza.
No todo lo importante se muestra.
No todo lo que arde… necesita quemar hacia fuera.
A veces basta con saber que está ahí.
Vivo. Presente. Esperando su forma.
Y quizá… esa también es una forma de equilibrio. 🔵
