Entre olas y puntadas

Hay momentos en los que no necesitas mucho.
Solo salir… y sentir.
Mientras cosía este bolsito, me imaginaba caminando descalza por la orilla del mar.
Un vestido ligero, el sonido del agua… y esa sensación de libertad que no pide permiso.
Ese pensamiento quedó cosido en cada puntada.
Su exterior, con cerezas que parecen recién cogidas, guarda ese punto dulce de los días sin prisa.
Y su forma, sencilla y ligera, acompaña sin molestar, como si siempre hubiera estado ahí.
En su interior, dos compartimentos para lo esencial.
Lo justo para llevar contigo lo importante… sin cargar de más.
Porque a veces no solo guardamos objetos…
guardamos la sensación de un instante.
Y hay pensamientos que, cuando se cosen… se convierten en refugio. 🍒
