Donde se posan las mariposas

Hay momentos en los que la vida parece moverse demasiado rápido.
Los días pasan uno detrás de otro, las ideas se acumulan, y sin darnos cuenta empezamos a vivir más pendientes de lo que viene que de lo que está ocurriendo ahora mismo. Como si todo fuera siempre preparación para algo que aún no ha llegado.
Sin embargo, la naturaleza tiene otra forma de enseñarnos a mirar el tiempo. Basta observar una mariposa. No tiene prisa. No se queda mucho tiempo en ningún sitio. Simplemente se posa, descansa unos instantes… y vuelve a volar.
Este pequeño bolso de mano nació pensando en esos momentos breves que a veces pasan desapercibidos. Pequeños instantes en los que algo hermoso ocurre sin hacer ruido.
El estampado recuerda a una madera antigua, como si guardara historias que el tiempo ha ido dejando impresas en su superficie. Sobre ella aparecen flores suaves y mariposas que parecen detenerse apenas un segundo antes de continuar su camino.
La base de tela vaquera sostiene todo el conjunto con firmeza, como si recordara que incluso lo ligero necesita una base sólida para sostenerse.
Mientras la cosía pensaba en eso: en cómo la vida está llena de mariposas invisibles. Instantes pequeños que, si no prestamos atención, pasan volando.
Quizá por eso me gusta imaginar que no es un simple bolso. Es un pequeño recordatorio de algo muy simple: que a veces basta detenerse un momento para ver dónde se están posando las mariposas de nuestra vida.
Porque lo verdaderamente importante rara vez hace ruido. 🦋
